• Organizaciones denuncian ilegalidad del crédito de la CAF para la Central Nuclear Embalse

    Córdoba, 20 de marzo de 2013.- Las organizaciones que integran la campaña “Córdoba No Nuclear” denunciaron esta mañana que el crédito otorgado por la Corporación Andina de Fomento (Banco de Desarrollo de América Latina – CAF) para la extensión de vida de la Central Nuclear Embalse se realiza en un marco de ilegalidad, ya que las obras no tienen Estudio de Impacto Ambiental ni audiencias públicas establecidas por la Ley General del Ambiente.

    La empresa operadora de los reactores nucleares argentinos, Nucleoeléctrica Argentina S.A., informó esta mañana que el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) otorgó un préstamo por $ 1.200 millones para la extensión de vida del reactor nuclear de Embalse. En marzo de 2010 la CAF aprobó el préstamo de US$ 240 millones que se efectivizaría este año, en lo que representa el primer préstamo otorgado por un organismo internacional de crédito para un proyecto nuclear a escala global. (1)

    “Sorprende que una entidad financiera como la CAF se aventure a un proyecto de una tecnología tan peligrosa y contaminante como la nuclear, reconociendo además esta medida que el Gobierno Nacional realiza en la absoluta ilegalidad y tomando de rehenes inconsultos a los ciudadanos de la Provincia de Córdoba”, declararon los voceros de la campaña en un comunicado de prensa.

    El otorgamiento de este préstamo es, además, inconsistente con propia la misión declara de la CAF públicamente, la cual afirma que “la Institución promueve un modelo de desarrollo sostenible, mediante operaciones de crédito, recursos no reembolsables y apoyo en la estructuración técnica y financiera de proyectos del sector público y privado de Latinoamérica.” (2)

    “Con el otorgamiento de este préstamo para la extensión de vida útil de un reactor atómico obsoleto e insostenible por definición, la CAF está yendo en contra de sus propios valores institucionales. Argentina debería solicitar fondos para el cumplimiento de la Ley 26.190 que lleva la participación renovable en la matriz eléctrica argentina a un 8% para 2016”, concluyeron las organizaciones.

    La campaña “Córdoba No Nuclear” está integrada por el Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA), Eco-Sitio, Greenpeace, Los Verdes, la Red Ciudadana Nuestra Córdoba y Fundación TierraVida.

     

     

    NOTAS:

    (1)  http://www.na-sa.com.ar/files/newsletters/07_marzo2010.pdf

    (2)  http://www.caf.com/view/index.asp?ms=19&pageMs=61396

     

     

  • Organizaciones presentaron proyecto de Ley para prohibir actividades nucleares en Córdoba

    Córdoba, 6 de marzo de 2013.- Las organizaciones que componen la coalición “Córdoba No Nuclear” presentaron esta mañana un proyecto de Ley en la Legislatura Provincial que promueve la desnuclearización de la Provincia de Córdoba a partir del 1 de enero de 2014. Asimismo, anunciaron el inicio del proceso formal de recolección de firmas para que sea adoptado por la Legislatura como “Iniciativa Popular”, de acuerdo a lo reglamentado por la Ley Provincial 7.811.

    En una conferencia de prensa realizada en la puerta de la Legislatura, los representantes de la coalición, comentaron la importancia del año legislativo que inicia “para abandonar completamente el peligro nuclear que amenaza a 4 millones de personas y miles de hectáreas cultivables en 300 kilómetros alrededor de la Central Nuclear Embalse, tomando en cuenta el alcance que las emisiones radiactivas han demostrado alcanzar en los accidentes de Chernobyl y Fukushima”. Asimismo, las organizaciones recordaron que el Artículo 124 de la Constitución Nacional reconoce el dominio originario de las provincias sobre sus recursos naturales, por lo que es responsabilidad de la Provincia legislar de acuerdo a la protección de los mismos. 

    El texto de la “Iniciativa Popular” que impulsa la coalición prohíbe explícitamente la generación nucleoeléctrica, la creación de repositorios nucleares y el transporte de material radiactivo en la Provincia de Córdoba a partir del 1 de enero de 2014. Asimismo, reitera la prohibición de la minería de minerales nucleares como el Uranio y el Torio en todo el territorio provincial, y sólo permite la continuidad de Dioxitek en la provincia, hasta el vencimiento del convenio firmado entre la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Municipalidad de la ciudad cordobesa. No se establecen restricciones para el uso de radioisótopos en aplicaciones biomedicinales, industriales o de investigación.

    Integran la coalición el Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA), Eco-Sitio, Greenpeace, Los Verdes, la Red Ciudadana Nuestra Córdoba y Fundación TierraVida.

  • Activistas exigieron el cierre de la Central Nuclear Embalse en una actividad de Nucleoeléctrica

    Ciudad de Embalse, 24 de febrero de 2013.- Activistas de la campaña “Córdoba No Nuclear” intervinieron la actividad de relaciones públicas que realiza en Embalse la empresa operadora de las centrales nucleares argentinas, Nucleoeléctrica Argentina, para visibilizar los riesgos, la contaminación y los impactos a la salud que produce la energía atómica. Acceso a fotos y videos aquí.

    La intervención comenzó con un curioso “flashmob” en el que diez personas simularon una muerte súbita mientras que hombres caracterizados como liquidadores nucleares trasladaron los cuerpos al gazebo montado por las organizaciones en Playa El Ceibo. Más tarde, los activistas desplegaron una muestra fotográfica caminante, con imágenes de víctimas del desastre atómico de Chernobyl, al mismo tiempo que decenas de voluntarios distribuían folletos con información sobre los impactos de la energía atómica.

    “La necesidad de intervenir esta actividad para evidenciar la otra cara de la energía atómica es una nueva prueba de la falta de debate sobre el futuro de la Central Nuclear Embalse, incluso ante la población local, la que mayores impactos recibe a su salud y que sería la principal damnificada en el caso de un accidente”, declaró Mauro Fernández, uno de los voceros.

    Por su parte, José Guzmán, otro vocero de la campaña, declaró: “Es preciso que la sociedad cordobesa se oponga a este innecesario riesgo en nuestra provincia. Así como ya hemos logrado prohibir la contaminante minería de Uranio a nivel provincial, debemos ahora proponer el cierre definitivo de la planta atómica de Embalse”.

    La coalición “Córdoba No Nuclear” está integrada por el Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA), Eco-Sitio, Greenpeace, Los Verdes, la Red Ciudadana Nuestra Córdoba y Fundación TierraVida. En los últimos días estuvieron presentes en distintos paradores de Villa Carlos Paz, en el Festival de Peñas de Villa María y en el Cosquín Rock, donde recolectaron más de 4.000 firmas en apoyo a la campaña.

    Acceso a fotos y videos aquí.

  • Organizaciones sociales presentaron campaña para que Córdoba abandone la energía atómica

    Córdoba, 13 de diciembre de 2012.- Las organizaciones CEDHA (Centro por los Derechos Humanos y el Ambiente), Eco-Sitio (Villa María), Greenpeace, Los Verdes-FEP, la Red Nuestra Córdoba y la Fundación TierraVida, presentaron esta tarde una plataforma desde la cual exigen que la provincia de Córdoba abandone las actividades nucleares, no más allá del 1 de enero de 2014. Al mismo tiempo, invitaron a todas las organizaciones ambientales, sociales o movimientos de todo tipo de la provincia de Córdoba a adherir a la iniciativa.
    La campaña, a la que denominan #CórdobaNoNuclear, motorizará acciones para difundir y visibilizar la problemática nuclear de la provincia, específicamente en lo que respecta a la extensión de vida del reactor atómico de Embalse, a 100 kilómetros de la Ciudad, al necesario cierre de Dioxitek y al estricto cumplimiento de la prohibición de la minería de Uranio establecido por la Ley 9.526. La sociedad cordobesa podrá adherir a la campaña en el sitio web www.cordobanonuclear.org.

    «La Provincia dio un primer paso necesario en 2008 cuando sancionó la Ley 9.526 que prohibe la minería de Uranio y Torio, y profundizó ese camino al exigirle a Dioxitek que cierre sus puertas en la Ciudad de Córdoba. El paso lógico y urgente que la provincia debe dar en esta dirección es cerrarle las puertas a la usina atómica de Embalse, un reactor peligroso y obsoleto, que el Gobierno Nacional pretende extender por 30 años más allá de su vida útil de diseño», señalaron las organizaciones. «Es necesario que la provincia garantice el cumplimiento de la Ley 9.526, y exigir transparencia en cuanto al acuerdo para que Dioxitek abandone el ejido municipal de Córdoba», agregaron.

    Por último, sostuvieron que “el país atraviesa una crisis energética que lo obliga a redefinir el rumbo a seguir en las próximas décadas. La Central Nuclear Embalse representa un caso inédito en el país. Es la primera planta atómica que llega al fin de su vida útil y debe definirse la política que adopta el país en cuanto a los reactores obsoletos: el cierre, o extender 30 años su operación. Córdoba puede liderar la transición energética que el país necesita, comenzando por el abandono de la energía atómica y favoreciendo el desarrollo de energías limpias y seguras, como la eólica”.

     

  • ORGANIZACIONES SOCIALES PRESENTAN PLATAFORMA PARA QUE CÓRDOBA ABANDONE LA ENERGÍA ATÓMICA EN 2014, E INVITAN A LA CIUDADANÍA A UNIRSE A LA CAMPAÑA

    Mañana, jueves 13 de diciembre a las 19, las organizaciones CEDHA, Eco-Sitio (Villa María), Greenpeace, Los Verdes-FEP, Red Nuestra Córdoba y Fundación TierraVida, presentarán una plataforma para exigir que la Provincia de Córdoba abandone las actividades nucleares no más allá del 1 de enero de 2014. El encuentro tendrá lugar en  Obispo Oro 75, Paseo del Buen Pastor, Bar “Santos Colores”, 1er. piso. Ciudad de Córdoba.

    Desde el sitio www.cordobanonuclear.org las organizaciones invitan a la sociedad cordobesa a sumarse a esta campaña por una provincia más limpia y más segura en materia energética. La adhesión está abierta a todos los colectivos, movimientos u organizaciones de la provincia que quieran sumarse como promotores de esta iniciativa.

     

    DATOS RELEVANTES:

    – El país atraviesa una crisis energética que lo obliga a redefinir el rumbo a seguir en las próximas décadas. Argentina puede profundizar el paradigma fósil y nuclear que llevaron a la crisis actual, o comenzar una transición hacia fuentes renovables, limpias y seguras que garanticen su abastecimiento.

    – La Central Nuclear Embalse representa un caso inédito en el país. Es la primera planta atómica que llega al fin de su vida útil y debe definirse la política que adopta el país en cuanto a los reactores obsoletos: el cierre, o extender 30 años su operación.

    – Extender la operación de Embalse no es conveniente desde el punto de vista energético ni económico. En cuanto a su aporte eléctrico, la central aporta menos del 3% del total nacional. La Ley 26.190 establece el 8% renovable para 2016, cifra que reemplazaría y superaría el aporte de Emblalse. Asimismo, los costos reales para extender un reactor como el de Embalse están en el orden de los US$ 4.300 millones; una inversión que sería mejor capitalizada si se dirigiera al desarrollo de fuentes limpias, seguras y renovables.

    – Córdoba ya comenzó la transición para abandonar la energía atómica. En 2008 sancionó la Ley 9.526 que prohíbe la minería de Uranio y Torio. Por su parte, el municipio de Córdoba capital ha sancionado la ordenanza Nº 8.133 de uso de suelo, que prohíbe que una planta purificadora de Uranio como Dioxitek, pueda estar ubicada en un barrio categoría 2, como lo es Alta Córdoba, y en 2012 acordó el cierre y la relocalización de la planta. Es necesario garantizar el cumplimiento de estos objetivos, y profundizar el abandono cerrando la usina atómica de Embalse.

    – Si bien la producción radioisótopos medicinales puede ser producida sin fomentar una proliferación de pequeños reactores de este tipo, creemos que el problema no es comparable con la peligrosidad, la irracionabilidad económica y energética, ni la proliferación de armamento bélico que sí generan las actividades antes mencionadas. La plataforma “Córdoba No Nuclear” no se opone a los usos medicinales de la energía nuclear.