• RECONOCIMIENTO A CALI VILLALONGA POR SU TRABAJO EN FAVOR DE LAS ENERGIAS RENOVABLES

    14 de junio, 2016 – El diputado nacional y vocero de Los Verdes, Juan Calos Villalonga, recibió ayer una distinción como «Embajador del Viento»,otorgada por la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE),en reconocimiento a su trabajo en favor de las energías limpias en Argentina.

    A propósito del Día Mundial del Viento,que se celebra el 15 de junio, el Global Wind Energy Council (GWEC) instituyó la designación, en cada uno de los países en los que existe una ONG vinculada a la temática, de un Global Wind Ambassador para el año. Cali  fue el elegido esta vez “por su impulso en la promulgación de la primera ley de la energía eólica en el país que dio origen a todas las posteriores” y lo recibió de manos  Erico Spinadel, Presidente de la AAEE y uno de los pioneros de las energías limpias en nuestro país.

    Cali Villalonga estuvo vinculado al impulso de a la Ley 25.019 de Régimen Nacional de Energía Eólica y Solar, sancionada en 1998 y a su sustituta, la Ley 26.190 (2006). En ambas, el hoy diputado nacional tuvo una actuación definitoria para lograr su sanción.

    Cali es uno de los líderes ambientalistas que más ha hecho en las últimas tres décadas para que Argentina aproveche definitivamente SU extraordinario pero dormido potencial renovable. Un merecido reconocimiento a uno de los artífices de ese futuro que parece por fin acercarse un poco más.

     

     

     

     

     

  • Contra el cambio climático, una economía sin carbono

    Clarín- Juan Carlos Villalonga Diputado Nacional Cambiemos

    Muchos aspectos fueron centrales en el Acuerdo Climático que convocó a los líderes del mundo en París el año pasado.

    Quizá uno de los mayores es el claro reconocimiento a lo que advierte la ciencia: mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2 ºC con respecto a los niveles preindustriales, y aumentar los esfuerzos para limitar ese aumento a 1,5 ºC, es esencial para que los innumerables impactos del cambio climático sean “tolerables” y no impliquen fenómenos disruptivos de manera generalizada en los ecosistemas del planeta.

    Esto indica que debemos comenzar ya mismo con la reducción de emisiones para llegar al pico máximo no mucho más allá de 2020 y caer a cero finalmente en 2050.

    Para eso muchas cosas deben ocurrir desde ahora mismo en diversos sectores de la economía.

    Por ejemplo, para el año 2050, toda la electricidad que consumamos debe ser cero emisiones y sólo sería posible un uso marginal de fósiles en el transporte. Así, todo nuevo proyecto de centrales térmicas o desarrollo de nuevos yacimientos deberá tener en cuenta este límite.

    En estos días el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó “Carbono Cero América Latina”, una vía para la descarbonización neta de la economía de la región para mediados de este siglo.

    Allí el PNUMA señala tres pilares fundamentales con respecto al sistema eléctrico: a partir del 2020 toda nueva demanda es satisfecha por renovables y capacidad hidroeléctrica; la redes eléctricas se regionalizan y la generación distribuida se masifica.

    Tales transformaciones se logran con cambios regulatorios, redirigiendo subsidios, sin tener que pagar mayores costos y con una rápida implementación.

    Los países de la región que iniciaron este camino muestran resultados y hacen totalmente creíble un escenario de cero emisiones a mediados de este siglo. Lo esperable es que Argentina despierte y comience a recorrer ese camino. Es parte de la tarea que debemos asumir para transitar de manera responsable las próximas décadas en un contexto de rápidos y profundos cambios a escala global.

  • Por una ley de protección de los humedales

    2 de febrero: Día Mundial de los Humedales

    Argentina tiene alrededor del 20 % de su territorio ocupado por humedales que constituyen una amplia variedad de hábitats interiores, costeros y marinos que comparten ciertas características. En general, son identificados como áreas que se inundan temporariamente, donde el agua subterránea aflora en la superficie o en suelos de baja permeabilidad cubiertos por agua poco profunda.

    La Convención Ramsar los define como «Las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de agua, sean estas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros».

    En el día de hoy, el Presidente de la Nación, Mauricio Macri, anunció el impulso desde el Poder Ejecutivo de un nuevo proyecto de ley de protección de humedales, reanudando así el debate en el seno del Congreso de la Nación luego de que un anterior proyecto perdiera estado parlamentario.

    Hoy los humedales están amenazados por diferentes actividades: el avance de la frontera agropecuaria, emprendimientos inmobiliarios, obras de infraestructura y descargas contaminantes. De allí la relevancia del anuncio.

    Para Los Verdes el tratamiento de una ley que proteja los humedales es de vital importancia. Estos ecosistemas constituyen reservas de agua dulce y son clave para la amortiguación de crecientes, el almacenamiento de carbono, la provisión de alimentos para personas y fauna silvestre y la recarga y descarga de acuíferos, entre otros servicios ambientales.

  • Acuerdo de París, punto de inflexión histórico

    14 de diciembre 2015 – El pasado 12 de diciembre, los 195 países que integran la Convención Marco  de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático firmaron el denominado “Acuerdo de París” (1), al cierre de la vigésimo primera Conferencia de las Partes (COP21/CMP11),  donde se comprometen a mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de  2ºC y a proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5ºC con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático. Se trata de un acuerdo histórico que marca un punto de inflexión en el derrotero de la lucha contra el cambio climático.

    En París debía lograrse un nuevo y significativo acuerdo sobre el clima para poner en marcha recortes de emisiones de gases de efecto invernadero a partir del 2020. Pese a que el cambio climático es inevitable en cierta medida, en la Conferencia sobre el Clima, celebrada en 2010 en Cancún, los líderes mundiales acordaron limitar en este siglo el calentamiento del planeta a 2 °C y decidieron revisar dicho límite para analizar si debería reducirse aún más, hasta los 1,5 °C”. Eso es lo que propone el pacto que se suscribió en París que se trata del primer acuerdo global, en el que cada país interviene con sus responsabilidades y obligaciones, tras el fracaso del Protocolo de Kioto y del intento de Copenhague.

    Si bien con el texto actual no alcanzaría aún para lograr los objetivos propuestos, el acuerdo puede evolucionar. Las INDC (Intended Nationally Determined Contributions) presentadas, que son los compromisos que cada país propuso para reducir emisiones, no son suficientes para no exceder los  2ºC, por lo que fue acordado que cada 5 años se revisen las contribuciones nacionales  para que sean más ambiciosas y acordes a lo que la ciencia climática exige.  El éxito o el fracaso dependerán de las acciones que se lleven adelante.

    Dos días antes del cierre de la Cumbre, Argentina vivió un cambio de gobierno nacional y en representación de las nuevas autoridades asumió el mando de la delegación oficial, Juan Carlos Villalonga, Diputado Nacional, por Cambiemos, ex Presidente de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires y vocero de Los Verdes quien se comprometió a revisar la contribución presentada en la gestión anterior y a iniciar el proceso para que Argentina asuma un mayor compromiso climático.

    Como parte de nuestra responsabilidad climática, haremos una revisión de la contribución presentada por Argentina en octubre de este año, identificando oportunidades para aumentar nuestro nivel de ambición. Al mismo tiempo, como parte de nuestro compromiso previo al 2020, pondremos en marcha un paquete de acciones que permitan aumentar la ambición previa a la entrada en vigencia del presente acuerdo. Argentina se compromete a realizar todos los esfuerzos necesarios para el cumplimiento de este acuerdo», afirmó en su intervención en el plenario final

    Los Verdes celebramos el cambio de posición de Argentina en la Cumbre, que pasó de tener un rol desalentador a asumir un rol acorde a las históricas circunstancias, y alentamos a que se impulsen las energías renovables y se detenga la forestación, que son los grandes contribuyentes de emisiones en nuestro país.

    Lograr los objetivos establecidos, implica abandonar los fósiles para el 2050. Para que este enorme desafío pueda cumplirse gradualmente deben pensarse mecanismos de financiamiento que lo permitan, deben ponersee en marcha los compromisos adoptados y nuevas metas de reducción. En este contexto Argentina tiene una oportunidad clave: contribuir desarrollando su extraordinario potencial para generar energías renovables.

    El flamante gobierno encabezado por Mauricio Macri se comprometió a que al final de su mandato la matriz eléctrica esté compuesta por cerca de un 10% de renovables. Esperamos y alentamos a que el escenario que plantea el flamante acuerdo de París sea tomado como la señal que se necesita para la acción. Ya no hay tiempo.

    Texto completo del acuerdo: AcuerdoCOP21

     

  • Argentina lleva una débil propuesta de compromiso climático a la COP21

    29 de septiembre 2015 – Argentina presentó ayer oficialmente la propuesta nacional que asumirá ante sus pares en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 –COP21 – que se realizará en París desde el 30 de noviembre hasta el 11 de diciembre. Mediante este compromiso denominado INDC (Intended Nationally Determined Contribution, por sus siglas en inglés), nuestro país se comprometerá a una reducción del 15% de emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030 respecto de las misiones tendenciales o Business as Usual (BAU).

    “La INDC argentina es de muy poca ambición e incompatible con el objetivo de mantener la suba de la temperatura global dentro de los 2°C.  Supone que las emisiones de CO2 seguirán creciendo en el 2030 cuando Argentina ya debería estar con sus emisiones en baja. El compromiso debería ser al menos de estabilización fijando una meta de al menos un 20% de reducción de emisiones”, señaló Juan Carlos Villalonga, vocero de Los Verdes.

    En la COP21 deberá adoptarse un acuerdo global vinculante que incluya los compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para todos los países para el período 2020-2030 y que logre mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2°C.  Como paso previo, cada país presenta su propuesta nacional que se da a conocer públicamente antes del comienzo de la Cumbre. El compromiso local conocido ayer se basa en tomar como referencia un escenario BAU (Business as Usual) en el que no se adoptan medidas de mitigación.

    La  meta Argentina fue presentada por el Secretario de Ambiente, Sergio Lorusso, como de reducción del 30%. “Eso es completamente engañoso”, señaló el vocero de Los Verdes. “Se añade que se podría reducir un 15% más en el caso de recibir ayuda externa o sea, es una meta condicional, expresarlo de ese modo es un engaño y, además, duplicar la reducción en base a ayuda, nos indica lo conservadora que es la propuesta del 15%.”

    “Países mucho más pequeños que Argentina han asumido compromisos mayores para enfrentar el cambio climático. Incluso los latinoamericanos como Perú, México o Brasil presentaron planes con mayores aspiraciones en sus metas de reducción de emisiones. El nuestro es engañoso, de escaso alcance y no está a la altura de lo que se debe y puede hacer”, enfatizó ayer Villalonga.

    Hace dos semanas, al conocerse la versión preliminar del documento, Los Verdes difundimos nuestras observaciones a la propuesta (1). Allí señalamos, entre otras deficiencias, el bajo porcentaje de incorporación de energías renovables a la matriz energética hacia 2030.

    (1) Ver comunicado anterior completo http://www.losverdes.org.ar/?s=criticas+INDC