• INFORME ATLAS DE LA CARNE: EL IMPACTO Y LOS DESEQUILIBRIOS QUE CAUSA EL CONSUMO DE ANIMALES

    Una de cada siete personas en el mundo no tiene acceso apropiado a la comida. Estamos bastante lejos de cumplir con el derecho internacionalmente reconocido a una alimentación suficiente en términos de calidad y cantidad. Por el contrario, casi mil millones de personas en el mundo pasan hambre en gran medida debido a que la alta demanda de las clases medias por carne genera industrias alimentarias a gran escala y con ganadería intensiva.  Aquí el Atlas de la Carne, un informe publicado por la Fundación Heinrich  Böll, cuyo capítulo Alternativas Ganaderas Sustentables en América Latina, es de autoría de la presidenta de la Junta Directiva de Los Verdes Elba Stancich y de Fernando Jrolovic

    Para descargarlo: atlasdelacarne-2014

  • Crecida del Paraná: la protección de bosques y humedales debe ser prioridad en la adaptación al cambio climático

    Por Elba Stancich*

    Nuevamente las provincias del Litoral están en alerta por la creciente del río Paraná, que se espera sea superior a la del año pasado. Cada vez que nos encontramos ante una situación de inundaciones saltan a la vista principalmente dos aspectos: si se trata de un evento dentro de lo que se considera esperable, o está intensificado por el cambio climático, y la ausencia de planes de ordenamiento territorial que obligan a evacuaciones de la población y descalabros varios. Días después aparecen las cifras de las pérdidas económicas.

    Si bien es difícil establecer una relación directa de cada evento con el cambio climático, sí puede establecerse una tendencia de ciertos fenómenos observando las últimas décadas, como por ejemplo que existe un aumento de fenómenos meteorológicos extremos. La inundaciones y sequías se han incrementado 2,4 veces si se compara el período 1970-1999 con el período 2000-2005 en la región suramericana.

    Las Cataratas del Iguazú hoy tienen un caudal 30 veces superior al habitual debido a las precipitaciones caídas en Brasil. Se registraron 450 milímetros de lluvia en la cuenca del Río Iguazú, siendo el promedio mensual de lluvia de 150 milímetros. En un día, llovió lo que corresponde a tres meses. Observando el color de sus aguas, se evidencia el impacto de la deforestación, que aumenta el escurrimiento y la erosión de los suelos.  Pero recordemos que dos años atrás, fruto de la prolongada sequía que sufrió el estado de Paraná, Brasil, las cataratas se quedaron prácticamente sin agua.

    La protección de bosques y humedales, debe figurar como prioridad en la adaptación del cambio climático. La selva atlántica casi desapareció, principalmente para ser cultivada con soja. Esas transformaciones disminuyen la infiltración, incidiendo en los caudales que llegan a los ríos. Los humedales tienen capacidad de retener agua durante inundaciones y sequías. Actúan como esponjas naturales que amortiguan la llegada de las crecidas, retardando su desplazamiento y evitando que ocupen aún más superficie.

    Preservar los ríos libres tiene muchos beneficios, la cantidad de represas construidas en la cuenca alta del Paraná y las cinco existentes en el río Iguazú alteran el regimen natural de escurrimiento, modificando el agua que erogan o retienen en función de sus necesidades energéticas. Recientemente fue anunciada la construcción de una sexta represa sobre el Iguazú, que provocará pérdidas en la rica biodiversidad de la zona y el desplazamiento de más de muchas familias. La entidades a cargo de las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá acordaron un trabajo coordinado para liberar agua de sus embalses debido al gran caudal en el Paraná, retrasando la descarga del río  Paraguay cuya creciente afectó a miles de familias que viven en su ribera.

    El área de afectación de una represa va mucho más allá que el área que inunda, ya que el cambio de dinámica que provoca en el río altera los ecosistemas aguas arriba y abajo de su emplazamiento, modifica el comportamiento de las aguas subterráneas y termina alterando a la cuenca completa, más todavía cuando son varios los represamientos en un mismo río o sistema fluvial.

    Así lo entendió el Comité de Ministros de Chile, la máxima autoridad administrativa del país, que el pasado 10 de junio dio por cancelados los permisos medio ambientales de cinco controversiales represas en los ríos Baker y Pascua en la Patagonia, culminando una disputa de ocho años. El rechazo definitivo del proyecto HidroAysén marca un punto de inflexión, la ciudadanía exige ser escuchada y participar en las decisiones que afectan el medio ambiente y sus vidas.

    De este lado de la Cordillera, no se tienen en cuenta las implicancias ambientales de construir grandes represas, en octubre pasado se adjudicaron las obras del complejo hidroeléctrico Néstor Kirchner y Jorge Cepernic sobre el río Santa Cruz, último río libre de la Patagonia  argentina. Y en Misiones, aunque la población manifestó su opinión contraria a la construcción de represas en el plebiscito del año 1996, hoy siguen resistiendo el proyecto Garabí sobre el río Uruguay.

    Chile nos acaba de dar un gran ejemplo, cancelaron un proyecto que consideraron afectaba sus ríos, paisajes y cultura y dieron un paso fundamental  en la protección de la Patagonia y en favor de un país más sustentable y justo, donde se proteja su legado natural para las generaciones futuras.

    * Pte Junta Directiva Los Verdes

  • El Presidente de APRA, Juan Carlos Villalonga, en San Francisco por Basura Cero

    Esta semana, el presidente de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires (APRA), Juan Carlos Villalonga (1), visitó San Francisco junto a legisladores y funcionarios porteños (2). La ciudad norteamericana, ubicada en el Estado de California, es famosa por haber reducido el 75% de los residuos a través de la implementación de políticas de Basura Cero.

    El viaje a la ciudad norteamericana, símbolo de buena gestión de los residuos, fue realizado para aprender de las políticas y planes adoptados, para avanzar en la reducción de la cantidad de basura que se genera y envía a entierro en la Ciudad de Buenos Aires. Recordemos que la capital argentina cuenta con una Ley de Basura Cero desde el año 2005.

    La ciudad de San Francisco adoptó en el año 2002 por ordenanza el objetivo de desviar el 75% de sus desechos de los rellenos sanitarios para el año 2010. Un año más tarde fijó el objetivo Basura Cero para 2020. Hoy reduce el 75% sin utilizar la incineración. Entre las políticas de gestión destacadas se encuentran: el mejor y mayor uso de materiales; programas de separación en origen para reciclaje y compostaje; incentivos para reducir el enterramiento; compostaje de desechos orgánicos que incluye restos de comida; la Responsabilidad Extendida del Productor y normativa para reducir la generación de basura.

    El año pasado, San Francisco ganó el premio «City Leadership Climate Awards», otorgado por el grupo «City 40 Leadership» (formado por 40 ciudades del mundo comprometidas con la lucha contra el Cambio Climático, entre las que se encuentra Buenos Aires), en la categoría de Gestión de Residuos, gracias a su exitoso programa de Basura Cero, basado en la ambiciosa meta de cero desechos en 2020. (Ver aquí)

    Como buenos promotores del paradigma Basura Cero, días atrás Los Verdes y la Fundación Natura presentaron una propuesta ante el municipio de Alta Gracia para que se implemente un plan de estas características en la ciudad cordobesa. (Ver aquí). Además, Los Verdes son miembros de la Comisión de Seguimiento de la ordenanza 8335/08 de Basura Cero en Rosario, Santa Fe.

    En nuestro país existen numerosos municipios y comunas que, aún sin legislación específica de metas de reducción, están avanzando en una gestión integral de los residuos. Un caso es el de la comuna de San Jerónimo Norte en la provincia de Santa Fe, en la cual el 77% de sus 7.000 habitantes realiza separación domiciliaria. La responsable del programa es María Laura Vogt, quien es parte del grupo de Los Verdes Santa Fe.

    Basura Cero es una filosofía y un principio modelo para el siglo XXI. Incluye el ‘reciclaje’ pero también va más allá de este método para darle un enfoque de ‘sistema global’ al vasto flujo de recursos y desechos de la sociedad humana. Basura cero maximiza el reciclaje, disminuye los desechos, reduce el consumo y garantiza que los productos sean fabricados para ser reutilizados, reparados o reciclados para volver a la naturaleza o al mercado.

    (1) Juan Carlos Villalonga es miembro del Consejo Asesor de Los Verdes

    (2) Ministro de Ambiente y Espacio Público, Edgardo Cenzón y los legisladores Gabriela Seijo (PRO); Gabriel Fuks (Frente para la Victoria), María Eugenia Estenssoro (UNEN), Pablo Bergel (Verde Alameda) y Agustin Forchieri (PRO).

  • Los Verdes rechazan traslado de Dioxitek a Formosa y piden su cierre definitivo

    Audiencia Ciudadana por instalación de planta que procesa material para la industria nuclear

    Formosa, 25 de abril de 2014.  Los Verdes reclamaron ayer el cierre definitivo de la empresa procesamiento de combustible de dióxido de uranio para centrales atómicas, Dioxitek, y pidieron al gobierno de Formosa que no acepte su traslado a la provincia. Fue en el ámbito de la Audiencia Ciudadana “Los derechos humanos y la contaminación ambiental. Caso Dioxitek” que se realizó en la ciudad capital de la provincia, como iniciativa de la comisión de Derechos y Garantías del Senado de la Nación (1), en la que participaron numerosas organizaciones sociales (2).

    La empresa estatal en manos de la Comisión de Energía Atómica (CNEA), que debe cerrar su planta en la Ciudad de Córdoba, ha buscado sin éxito un nuevo lugar de emplazamiento. El rechazo se debe al no cumplimiento de normas legales anti nucleares locales y por la oposición de las poblaciones. Sin embargo, meses atrás y gracias a la intervención del Ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, Dioxitek consiguió el guiño de las autoridades formoseñas para asentarse en la capital de la provincia.

    Gretel Schaj, de Los Verdes, presente en la Audiencia Ciudadana, reclamó que Formosa no acepte el traslado de la planta, y que la Ciudad de Córdoba, junto con la CNEA, establezca un plan para el cierre definitivo de la empresa.

    «Hacemos manifiesto nuestro rechazo a la instalación de Dioxitek en Formosa, como también de cualquier otro tipo de emprendimiento nuclear. Dioxitek no es una cuestión aislada, sino que implica todo el ciclo del uranio, desde su extracción por medio de minería a cielo abierto, hasta su utilización para producir energía en las centrales nucleares. Es por esto, que la solución viene de la mano del abandono de la utilización de este tipo de energía que es altamente costosa, en términos económicos y ambientales».

    En el predio de Dioxitek, en plena capital cordobesa, hay 35 mil metros cúbicos de residuos radiactivos (el conocido “chichón”) que equivalen a 56 mil toneladas. En septiembre de 2012 La Municipalidad de Córdoba clausuró las instalaciones de la empresa por violar la ordenanza de uso de suelo, por no tener habilitación para funcionar y por operar “violando normas de higiene y seguridad.

    El movimiento antinuclear se está reactivando en el país, puede verse en La Rioja en contra de la instalación de la minería de uranio, en Formosa con el rechazo a Dioxitek y en Córdoba con la movilización para el cierre definitivo de la central de Embalse. Hechos que demuestran el rechazo social existente a todo el ciclo nuclear.

    Para ver la exposición completa de Los Verdes en la Audiencia Ciudadana “Los derechos humanos y la contaminación ambiental. Caso Dioxitek” hacer click aquí.

    (1) Senadores nacionales Luis Naidenoff, Norma Morandini, Luis Juez y Roberto Basualdo.

    (2) Formosa No Nuclear, Los Verdes, Greenpeace, CEDHA, FUNAM, Red de Emergencias Ambientales, entre otras.

  • Organizaciones advierten que Argentina debe profundizar sus esfuerzos para enfrentar el cambio climático

    Buenos Aires, 13 de abril de 2014.- Organizaciones de la sociedad civil exigieron al gobierno argentino que acelere y profundice la transición hacia la generación de energía a partir de fuentes renovables y que detenga la deforestación para mitigar los efectos del cambio climático.  Vida Silvestre, Greenpeace, FARN, Los Verdes, Avina, CAN-LA y el FOROBA citaron el informe presentado hoy en Berlín por el Panel Intergubernamental en Cambio Climático (IPCC) que reveló que aún es posible evitar impactos catastróficos, si se cambia el paradigma energético y se eliminan, tanto en economías desarrolladas como en desarrollo, las emisiones que generan calentamiento global.

    Este reporte contó con la coordinación de más de 300 científicos sobre las posibles soluciones al cambio climático y es la tercera entrega del quinto informe de evaluación del IPCC. Ya se han presentado los capítulos referidos a la ciencia climática y, días atrás, a los impactos causados por este fenómeno. El informe demuestra los beneficios de incrementar el uso de energías renovables —que ya ha consolidado su penetración a escala global— y comenzar el abandono definitivo de los combustibles fósiles. Adicionalmente, el IPCC refleja otras soluciones a la crisis climática como la concentración de esfuerzos en la eficiencia, el transporte y la construcción, así como en la protección de los bosques nativos.

    «Las máximas autoridades científicas a nivel climático que advirtieron días atrás sobre mayores inundaciones en Argentina producto del calentamiento global, hoy evidencian la solución: comenzar un abandono urgente de los combustibles fósiles y detener la deforestación», señalaron las organizaciones. «Sería una decisión inteligente, e incluso económicamente conveniente, que los gobiernos locales trabajen para evitar la profundización del cambio climático en lugar de lamentar e intentar remediar sus impactos una vez ocurridos».

    En 2010 los gobiernos acordaron evitar un aumento mayor a dos grados en la temperatura global en comparación con la era preindustrial. Los nuevos hallazgos del IPCC demuestran que esto solo es posible si se reorientan las inversiones y los subsidios destinados del desarrollo de energías fósiles como el carbón o el petróleo, al despliegue de energías renovables y la eficiencia energética. De acuerdo al informe, esto no sólo traería soluciones climáticas a escala global, sino además la creación de significantes nuevos puestos de trabajo, al mismo tiempo que contribuiría a una mayor seguridad energética. Sin embargo, a pesar de las recomendaciones científicas, en los últimos diez años las emisiones globales crecieron más rápidamente que en los treinta años anteriores.

    Argentina depende en un 87 % de los combustibles fósiles para generar su energía. En 2013, solo un 1,4 % de la electricidad provino de fuentes renovables, a pesar de contar con una ley que establece que ese aporte debe llegar al 8 % en 2016. Actualmente el Congreso de la Nación está debatiendo cómo avanzar hacia el cumplimiento de la meta establecida, así como su actualización con incrementos significativos para la próxima década. «Es necesario que se establezcan metas más ambiciosas y condiciones más favorables para el desarrollo de las energías renovables. Si bien aún deben aportarse mejoras a los proyectos presentados, es una señal positiva que en el Congreso esté abriendo el debate en esa dirección en un país que atraviesa una profunda crisis energética», sostuvieron las organizaciones. «El desarrollo de las energías renovables requiere la absoluta atención del Estado, ya que pueden contribuir no solo a la situación climática global, sino traer beneficios económicos para Argentina que permitan recuperar el autoabastecimiento energético».

    Según el anterior informe del IPCC, conocido hace dos semanas, el 4,3 % de la deforestación global ocurre en territorio argentino. Asimismo, el avance de la frontera agropecuaria sobre los bosques, principalmente en la zona chaqueña, es cada vez mayor a pesar de la existencia de leyes que los protegen. Las organizaciones exigieron al gobierno nacional y a las provincias que se garantice el cumplimiento de la Ley de Bosques, al mismo tiempo que se desarrollan políticas agroecológicas sostenibles que contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático.