• Proyecto para prohibir la importación y comercialización de las lámparas halógenas en todo el país

    La Comisión de Comercio de la Cámara de Diputados dio dictamen esta semana al proyecto que presentó nuestro diputado Juan Carlos Villalonga para prohibir la importación y comercialización de las lámparas halógenas en todo el territorio nacional y fomentar el uso de tecnología LED a partir del 31 de diciembre de 2019. El proyecto ya tiene la aprobación de dos comisiones y podrá tratarse en el recinto.

    El texto del proyecto modifica la Ley 26.473 y prohíbe “la importación y comercialización de las lámparas halógenas en todos sus tipos y modelos en todo el territorio nacional” a partir del 31 de diciembre de 2019.“Hay que potenciar un nuevo salto tecnológico en materia de luminarias. Un dispositivo LED tiene una vida útil diez veces mayor que una lámpara halógena y un consumo seis veces menor. El ahorro que se podría generar por el reemplazo de la totalidad de las lámparas halógenas en uso en la Argentina, es equiparable a la energía que generan dos centrales nucleares similares a Atucha II. Lo cual sería un verdadero alivio para el sistema energético en su conjunto” expresó el autor de la iniciativa.

    Aquí podés ver una gráfica comparativa de vida útil y consumo entre las distintas tecnologías:

    Un dispositivo LED tiene una vida útil diez veces mayor que una lámpara halógena y un consumo seis veces menor, consumen hasta un 50% menos de energía. Se trata de una oportunidad para reducir la demanda de energía eléctrica en los sectores residencial, comercial y público, contribuir al ahorro y a la reducción de emisiones de CO2 en materia de eficiencia energética.

     

  • Día del Sobregiro de la Tierra: en 2018 llegó más temprano que nunca antes

    1 de Agosto de 2018 – Hoy es el Día del Sobregiro de la Tierra. La fecha indica el momento en el que se agotan todos los recursos naturales disponibles para el año, debido a que la demanda de la humanidad excede la velocidad con la que los ecosistemas pueden regenerarlos. Es decir que desde hoy hasta fin de año los recursos serán “prestados” de  lo que deben utilizar las futuras generaciones. Ya consumimos el equivalente a 1.7 Tierras.

     

    En la década del `70 la civilización comenzó a sobrepasar los límites de los recursos planetarios utilizables y según la Global Footprint Network   – la organización que se ocupa de medir la Huella Ecológica Global – desde 1997 el Día del Sobregiro de la Tierra comenzó a moverse hasta llegar al 1 de agosto en este año, la fecha más temprana en la que llegó según sus registros.

    “A partir de mañana nuestro consumo de recursos naturales comienza a ser a costa de la destrucción de los ecosistemas. Ya consumimos 1,7 planetas a lo largo del año y dejamos un planeta más pobre para nuestros hijos” afirmó hoy Cali Villalonga diputado nacional y vocero de Los Verdes.

    Sin embargo la tendencia actual puede revertirse: la Global Footprint Network calculó que si se lograra retroceder 5 días al año la fecha del día del Sobregiro, para el 2050 podrían volver a utilizarse los recursos de menos de un planeta. Las emisiones de carbono representan hoy el 60 por ciento de la Huella Ecológica de la humanidad: el esfuerzo global para bajarlas y un uso eficiente de las tecnologías ya disponibles para mejorar la sostenibilidad son elementos clave para retornar a un punto de equilibrio que no ponga en riesgo la supervivencia del planeta.

     

    Más: Día del Sobregiro de la Tierra

     

     

     

     

  • 2015-2030: UN PERÍODO CLAVE PARA PRODUCIR UN CAMBIO RADICAL

    ¿Cómo se vinculan el Acuerdo de París, los Objetivos de Desarrollo del Milenio y el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030?. Compartimos aquí una interesante nota del diputado Juan Carlos Villalonga acerca de estas tres herramientas clave para impulsar los cambios que los tiempos que corren requieren. El horizonte es 2030, quince años en los que se juega la partida.

    2015-2030: UN PERÍODO CLAVE PARA PRODUCIR UN CAMBIO RADICAL

    Por Juan Carlos Villalonga- Diputado Nacional (PRO)

    Entre 2015 y 2030 estaremos atravesando un período clave en nuestra historia y en la historia del debate acerca del desarrollo sostenible. Un conjunto de amenazas y desafíos que enfrenta la humanidad deben comenzar ya a encontrar un sendero de solución y  los próximos quince años son clave para producir cambios de fondo. No es casual que 2015 haya sido un año emblemático en este sentido y se haya convenido una agenda globa en distintos ámbitos, expresada en tres acuerdos que considero fundamentales.

    En primer lugar en 2015 se arribó al Acuerdo de Paris vinculado al cambio climático y que establece un plan de acción al año 2030. Por primera vez un convenio de estas características tiene objetivos definidos y cuantificados que son los que derivan en los compromisos que deben ir asumiendo progresivamente cada uno de los países que lo suscribió. Se trata aquí, ni más ni menos, que de poner en marcha una transformación radical de la matriz energética de manera acelerada.

     

    Para cumplir con dichos compromisos y mitigar los efectos del cambio climático, no más allá del año 2020 tendremos que llegar al pico máximo de emisiones de Gases de Efecto invernadero (GEI) y de allí en adelante deberá comenzar a producirse una progresiva disminución. Ello requiere la rápida reducción del uso de combustibles fósiles y el paso hacia el uso masivo de energías renovables. Hay que trabajar para que lo que hemos conocido como la “era del petróleo” llegue a su fin en los próximos treinta años: esto significa acelerar una transición energética de enormes implicancias económicas, sociales y políticas.

    El segundo capítulo, está relacionado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)  que reemplazaron a los Objetivos del Milenio y fueron también acordados en el año 2015. Los ODS se proponen dar cuenta de los desafíos pendientes en temas como educación, pobreza, energía, cambio climático y océanos, entre otros. La agenda sostenible en su sentido más amplio y planteada con metas precisas y un plan de acción concreto. Estos objetivos debieran ser principios rectores de las políticas públicas de cada país y sus metas  inspiradoras de cada acción en este marco.

    El tercer núcleo, de fundamental importancia también en este contexto, es el acuerdo conocido como Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030: un instrumento acordado por la ONU y destinado a atender una situación cada vez más acuciante. Hoy somos mucho más vulnerables y estamos expuestos a desastres de todo tipo debido al defectuoso desarrollo y al cambio climático que exacerba algunos fenómenos naturales, cada vez más recurrentes y violentos. El Marco de Sendai tiene sus objetivos centrados en evitar que se produzcan nuevos riesgos y en reforzar la resiliencia de las poblaciones incluyendo la responsabilidad primordial de los Estados de prevenir y la participación de toda la sociedad y las instituciones.

    Tenemos entonces frente a nosotros un período que va entre 2015 y 2030 que es una ventana de oportunidad para actuar en forma decisiva y clave en una coyuntura histórica muy particular. El Acuerdo de París, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Marco de Sendai marcan una agenda de convergencia que debemos tener clara.  La agenda política no debe salirse de estas prioridades y el desafío es verla en su verdadera magnitud y lograr que el largo plazo se sostenga, en especial en un país como Argentina en el que tenemos un enorme déficit para ir más allá de la urgencia del día a día.

    Es necesario diseñar y trabajar en una política que contemple estos objetivos a 2030 con eje central en la transición energética, que es mucho más que una transición meramente tecnológica: un reto enorme para la política local en términos de desarrollo y de economías regionales, pero que es urgente.

     

     

  • Despenalización del aborto: nuestra posición

    Tras más de dos meses de debate la Cámara de Diputados dio finalmente media sanción al proyecto de ley para legalizar el aborto en Argentina. Los Verdes apoyamos este proyecto y en ese sentido que nuestro diputado Juan Carlos Villalonga  votó a favor. Los Verdes en Argentina hemos apoyado la interrupción voluntaria del embarazo como posición programática y así lo hemos explicitado en nuestro documento fundacional  Nuestra Visión de 2012

    El siguiente párrafo se refiere al tema (en el documento en página 16, apartado Derechos de Género)  

    “Entendemos y respetamos a quienes por una cuestión de conciencia no están de acuerdo con la interrupción del embarazo, pero consideramos necesaria la despenalización del aborto y por una razón de salud pública que esta práctica sea legal, segura y gratuita. En concordancia con lo que establece la Ley 25.673 Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, se debe promover en la población el nivel más elevado de salud sexual y procreación responsable con el fin de que las parejas, y en especial la mujer, puedan adoptar decisiones libres de discriminación, coacciones o violencia, garantizando a toda la población el acceso a la información, orientación, métodos y prestaciones de servicios referidos a la salud sexual y procreación responsable.”

    En esta misma línea compartimos la intervención del diputado Villalonga en la sesión del miércoles pasado.

    Los Verdes apoyamos la despenalización del aborto porque consideramos fundamentalmente que se trata de un problema de salud pública: la discusión es legalizar la práctica o permitir que continúe haciéndose en la clandestinidad. Después del paso histórico de esta semana continúa  ahora el debate en la Cámara de Senadores.

    Seguiremos trabajando para que sea ley.

     

      

  • Jornada de Movilidad Sustentable: “El sector del transporte es clave para la transición energética”

    29 de mayo 2018 – Con gran repercusión de público, el martes 29 de Mayo se llevó a cabo en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina la Jornada sobre Movilidad Sustentable en Latinoamérica. En el  encuentro –  organizado por GLOBE Argentina, ONU Medio Ambiente y la Dirección General de Diplomacia Parlamentaria, Cooperación Internacional y Culto de Cámara –  especialistas en el tema analizaron políticas para acelerar la transición entre el actual modelo de  movilidad, dependiente de los combustibles fósiles,  hacia uno de movilidad sustentable.

    Los compromisos asumidos en el Acuerdo de París sobre Cambio Climático, obligan a los países a poner en marcha estrategias urgentes para la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Una de ellas es la transición regional hacia la movilidad sustentable, una herramienta clave ya que se prevé que la flota de automóviles en Latinoamérica llegue a triplicarse en los próximos veinticinco años, con el consiguiente este crecimiento en la demanda de combustibles.

    “El 87% de la matriz eléctrica global depende de los combustibles fósiles y el transporte representa 14% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Temas como la movilidad eléctrica representan una nueva agenda: se están produciendo cambios tecnológicos y políticos vinculados a esa transformación. La transición está pensándose para los próximos quince años y tenemos que analizar todas sus implicancias” señaló en la apertura del encuentro el Diputado Nacional y presidente de GLOBE Argentina, Juan Carlos Villalonga.

    El Coordinador Regional de Cambio Climático de ONU Medio Ambiente, Gustavo Mañezy el Lic. José Dallo, Jefe de la Oficina Sub-Regional para el Cono Sur de ONU Ambiente, presentaron el informe “Movilidad eléctrica: Oportunidades para Latinoamérica” un trabajo que brinda información sobre incentivos, instrumentos de política y mecanismos financieros para acelerar la transición a la movilidad eléctrica alrededor del mundo. “En América Latina tenemos tasas de crecimiento de vehículos más altas del mundo y las políticas públicas no están en muchos casos a la altura de la necesidad de reducir emisiones como lo indican los compromisos asumidos en los países en el Acuerdo de París. El sector del transporte es clave y por eso estamos enfocándonos en él” enfatizó Gustavo Máñez sobre la aplicación regional de las políticas que la ONU propone sobre el tema.

    Por su parte, el Ingeniero Gianni López, del equipo directivo del Centro Mario Molina de Investigación y Desarrollo de Chile expuso sobre la estrategia para la promoción de la electromovilidad en el transporte público de Santiago de Chile y mostró que la falta de normativas adecuadas en Latinoamérica limita la llegada de vehículos eléctricos a la región. “Hay unidades que son un 50% más eficientes que los que actualmente circulan pero no llegan a la región por falta de homologaciones”, explicó.

    En capítulo aparte la Lic. Laura Términe y Mauricio Grolz presentaron los avances respecto del Objetivo 13 de “Acción por el Clima” del Observatorio Parlamentario Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas de la Cámara de Diputados de la Nación.

    La movilidad eléctrica permite acelerar la eficiencia energética, eliminar las distorsiones de mercado, crear incentivos, desarrollar una nueva infraestructura y mejorar la educación de los ciudadanos. La transición energética debe darse de manera muy acelerada y el sector del transporte – que se triplicó en los últimos 50 años – es clave.