• Para Los Verdes “La política energética nacional parece extraída de un libro de historia, retrasa por lo menos medio siglo”

    Cristina Fernández de Kirchner en Río Turbio, impulsando el desarrollo del carbón.
    Utilizar carbón para producir electricidad es una pésima opción ambiental, económica y energética.
    En el actual contexto de crisis climática representa un verdadero despropósito. Nuestro país cuenta con una de las peores ofertas energéticas de la región, ya que dependemos en un 90% de combustibles fósiles. A pesar de que la Argentina cuenta con ventajas insuperables para el desarrollo de energías limpias y renovables, el plan energético nacional sigue profundizando un modelo fuertemente basado en combustibles fósiles. Éste es el caso de la Central Termoeléctrica de Río Turbio (CTRT), el primer paso de un plan que pretende expandir el uso del carbón en el equivalente a por lo menos 12 centrales como ésta en los próximos 15 años.

    La Central de Río Turbio emitirá cerca de 2 millones de toneladas anuales de CO2, emisiones que neutralizan el beneficio ambiental que se logrará con el reemplazo masivo de las lámparas incandescentes por lámparas de bajo consumo (Ley 26.473). Además del CO2, la combustión del carbón emitirá 230 kilogramos de mercurio por año, además de emisiones de dióxido de azufre (SO2), óxidos nitrosos (NOx) y otras emisiones contaminantes de impacto local.
    Desde el inicio del proyecto se han detectado diversas irregularidades que han sido denunciadas por organizaciones sociales y políticas, entre esos puntos destacamos:
    1) Ni las autoridades nacionales ni provinciales, ni la empresa española Isolux (encargada de la obra) han dado explicaciones aún por el pago de 142 millones de dólares por la construcción de la Central Térmica de Río Turbio, emitidos el 27 de diciembre de 2007, casi un año antes de que la empresa presentara el Estudio de Impacto Ambiental exigido por la Ley General del Ambiente. Esto demuestra que la obra estaba aprobada más allá de lo que arrojase el Estudio de Impacto Ambiental y la Audiencia Pública.
    2) El dictamen técnico emitido el 2 de septiembre de 2008 que evalúa el Estudio de Impacto Ambiental presentado por la empresa, describe 50 puntos en los que la información es incompleta, incorrecta o se sugiere revisión o cambios. Aún así la obra comenzó su construcción y al día de hoy no se ha tomado la sugerencia del dictamen en cuestión.
    3) Las omisiones en el Estudio de Impacto Ambiental presentado por la empresa y objetado por el propio Estado, demuestran los impactos locales y regionales que la CTRT ocasionará a las poblaciones, áreas protegidas, glaciares, superficies agrícolas, áreas pesqueras, etc. Estas omisiones no son un descuido, sino que intentan ocultar los perjuicios que sufrirán los habitantes de la Patagonia Austral Argentino-Chilena, tanto continental como insular y marina.
    4) El presupuesto originalmente anunciado para la CTRT fue de $1.506.931.200 (alrededor de 500 millones de dólares) provistos por el Estado Nacional. Sin embargo, el costo finalmente pautado fue de 2.662 millones de pesos, unos 680 millones de dólares. Esto arroja un valor de 2.833 dólares por kW instalado. Un costo excesivo, más del doble comparado con los valores internacionales de las plantas de carbón que oscilan entre los 1.300 y los 1.500 dólares por kW instalado. La Central de Río Turbio cuenta con dos denuncias judiciales por sobreprecio.
    5) La instalación de las líneas de alta tensión que se extenderán desde la localidad de Esperanza, al sur de Santa Cruz, hasta Río Turbio suma otros 80 millones de pesos. Este tendido es necesario para conectar la CTRT al SIN (Sistema Interconectado Nacional). Originalmente este tramo del tendido iba a ser pagado por la provincia de Santa Cruz, hoy son gastos también afrontados por el gobierno nacional.
    6) Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) ocupa el cuarto lugar en el ranking de subsidios nacionales del sector energético con $ 471 millones al 30 de Septiembre del 2010 luego de CAMMESA, ENARSA y otros organismos provinciales. Esto muestra el peso presupuestario a escala nacional que demanda YCRT para intentar poner la mina de carbón en condiciones de producir lo necesario para abastecer a la CTRT.
    7) El disparate económico que representa la usina de Río Turbio puede verse en la comparación de los resultados que se pueden obtener si se invierte en energía eólica el monto presupuestario destinado a la construcción de la usina y la inversión necesaria para poner a la mina en condiciones de producción. El resultado es sorprendente, ya que se puede obtener el doble de la energía eléctrica mediante molinos eólicos con la misma inversión que requiere la usina de Río Turbio de 240 MW.
    En resumen: el carbón es la peor opción energética, la más contaminante, la más costosa y la que más contribuye al cambio climático. Además, el carbón como fuente de energía genera la contaminación del agua, los suelos, la vegetación y del aire de las zonas aledañas, generando numerosos y graves impactos sobre la salud humana.
    Bajo cualquier análisis ambiental y económico que se realice acerca de la racionalidad de la construcción de la usina de Río Turbio y su operación, los resultados son altamente negativos. Más allá de los sobreprecios e irregularidades en el proceso de adjudicación y aprobación del proyecto, los datos y cálculos comprueban que el proyecto no cumple con ningún criterio de racionalidad económica ni ambiental.

    Contacto:
    • Carolina Diotti, prensa Los Verdes, +54 9 11 58919632
    • Juan Carlos Villalonga, Pte. Junta Directiva, Los Verdes, +54 9 11 65884322
    “Los Verdes” es una organización que trabaja para la construcción de una opción política verde en Argentina. Los Verdes – foro de ecología política, www.losverdes.org.ar

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