• Media sanción en Diputados al proyecto para prohibir la importación y comercialización de lámparas halógenas yreemplazarlas por LED

    6 de diciembre de 2018 – En la sesión especial de ayer la Cámara de Diputados aprobó un proyecto para prohibir la importación y comercialización de lámparas halógenas y fomentar el uso de tecnología #LED, una iniciativa de autoría de nuestro diputado Juan Carlos Villalonga que es una modificación a la ley 26.473. El texto prohíbe “la importación y comercialización de las lámparas halógenas en todos sus tipos y modelos en todo el territorio nacional” a partir del 31 de diciembre de 2019.

    “Estamos ampliando algo que se aprobó en 2008 cuando este Congreso aprobó  la prohibición de la venta las lámparas incandescentes que significaban un gran gasto energético para el país y un gran gaste económico para los usuarios. Hoy estamos extendiendo esto al siguiente segmento de menor calidad en términos de eficiencia energética que son las lámparas halógenas. De este modo sólo quedarán en el mercado las lámparas fluorescentes compactas y la diversidad disponible de tecnología LED. Esto beneficia al sistema en términos ambientales, es un menor impacto en el sistema energético, lo hace más eficiente y es una ayuda económica para el usuario ya que esta opción tiene menor tiempo de amortización y baja el gasto en energía eléctrica”, señaló Villalonga ayer durante su intervención previa a la votación que dio media sanción al proyecto con 171 votos afirmativos y sólo 2 negativos.

    Un dispositivo LED tiene una vida útil ocho veces mayor que una halógena y un consumo seis veces menor, consumen hasta un 50% menos. Según estimaciones de la Secretaría de Energía de la Nación el reemplazo masivo de lámparas halógenas significaría la reducción 3% al 6% del consumo energético total.

     

    Villalonga aclaró además que la iniciativa “no tiene impacto en términos de empleo, la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas ha respaldado totalmente el proyecto. El ahorro que se podría generar por el reemplazo de la totalidad de las lámparas halógenas en uso en la Argentina, es equiparable a la energía que generan dos centrales nucleares similares a Atucha II, sería un verdadero alivio para el sistema energético en su conjunto” expresó.

     

    El recambio, que sería gradual y permitiría dejar de emitir 1.700 toneladas de dióxido de carbono al año, principal gas de efecto invernadero.  Se trata de una oportunidad para reducir la demanda de energía eléctrica en los sectores residencial, comercial y público, contribuir al ahorro y a la reducción de emisiones de CO2 en materia de eficiencia energética, una herramienta necesaria a la hora de desarrollar la transición energética en Argentina.