• A CINCO AÑOS DEL ACUERDO DE PARÍS. LA META PRESENTADA POR EL GOBIERNO ARGENTINO ES INSUFICIENTE.

    El 12 de diciembre de 2015 se aprobó el Acuerdo de París, en el que sostiene el compromiso de mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2°C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5° C con respecto a los niveles preindustriales.

    Cinco años después, se realizó la “Climate Ambition Summit 2020”, organizada conjuntamente por las Naciones Unidas, el Reino Unido y Francia, en asociación con Chile e Italia, previo a la COP 26 que se celebrará en Glasgow en 2021.

    Argentina presentó sus metas climáticas revisadas en 2016 (NDC) estableciendo el compromiso de emitir 369 tCO2eq para 2030 y 483 tCO2eq como incondicionales (sujeto a obtener financiamiento), a través de la implementación de una serie de medidas a lo largo de la economía, focalizando en los sectores de energía, agricultura, bosques, transporte, industria y residuos.

    Para encarar un camino virtuoso para cumplir el Acuerdo de París, Argentina debería adoptar como meta al 2030 un rango de emisiones que tenga como máximo el valor de su meta condicional (369 tCO2eq) y como mínimo deseable 290 tCO2eq, valor proporcional a su aporte global. «Dentro de este rango de emisiones se permitiría estabilizar emisiones rápidamente y comenzar a decrecer a partir de 2025, de otro modo no es creíble hablar de neutralidad hacia 2050«, explicó Elba Sancich de Los Verdes. «El decrecimiento de la emisiones a partir de 2025 deberá darse en cualquier caso y se tendrá que adoptar, a más tardar, en la revisión de la NDC de ese año«.

    El presidente Alberto Fernández anunció que la nueva meta de Argentina es 26% menor a la NDC de incondicionales del 2016, o sea 357 tCO2eq para 2030. Un valor que incrementa la ambición, que es lo que debe suceder, pero insuficiente para la trayectoria que se debería seguir para no superar el aumento de 2°C.

    El presidente ratificó el objetivo de la neutralidad de carbono al 2050, que ya había sido anunciado por Argentina en 2019 (1). Para lograrlo el esfuerzo debería ser mucho más ambicioso y proponerse medidas como aumentar la meta de renovables en la matriz energética, ir a deforestación cero, planificar el cierre de la central de carbón de Río Turbio, avanzar en un plan de economía circular centrado en la construcción e industrias asociadas (acero, aluminio, cemento, plástico), entre otras.

    Nota:

    (1) Argentina tendrá emisiones neutrales de carbono para el año 2050